Fieles Seguidores

sábado, 27 de octubre de 2012

"Queda prohibido no luchar por lo que quieres"

En un bar donde todo es frío y lúgubre escribo locuras sin sentido; 


serás mi tranvía, 
no sé si me servirás de guía, 
pero seguro que por ti me perdía.

Lo bueno de conocerme es que me conoces, pero no del todo. Eso es lo que en realidad nos une.

"Contaremos las estrellas, perderemos la cabeza, ¡Prohibido mirar el reloj!



Madrid, Segovia o Tumbuctú.

jueves, 25 de octubre de 2012

Y si eres aire te irás.

Tenia por bandera no depender de nadie, de no preocuparme, caía, recaía, al final volvía  y no podía. Hace tiempo grite no regresar, tenia que volver a ser yo, a ser alguien sonriendo por la calle, pero tal como acontece, es imposible .

Dejaré esto abierto, pero sin remedio, se que lo haré, se que lo necesito, se que me necesitan, que me voy a acercar, que la voy a cagar . 

La herida está cerrada, pero algo hierve, algo desea salir, algo necesita abrir la herida que me hizo feliz .

Vuelvo a ser lo que no quiero ser, lo que no quise ser y fui, pero que en el fondo sigo siendo .

El yonki de los bes.o.s ha vuelto. 

lunes, 15 de octubre de 2012

Retomando.


Allí estaba ella, inmóvil, apagada, con dosis extremas de lamento, sus ojos hablaban por ella y por todos los días que llevaba sin escupir una misera sonrisa.

El olor de aquel instante al doblar la esquina me quedo perplejo, olía a vida, a nuevo; iba a pronunciar algo bello, algo de lo que realmente sentía en ese instante, pero se quedo en el aire. La descripción de ese momento tan entusiasmador es tan compleja como contar las estrellas del cielo, tanto como besar a oscuras o intentar comprender el porqué de las muchas cosas sin sentido que nos pasan a diario. Ella estaba tan en órbita como un cometa, y yo intenté seguir su estela procurando no olvidar su aroma, su "no se que", pero como si de un memo se tratase, continué caminando con paso "firme" por aquella travesia nauseabunda.

Princesas, hadas, sirenas, duendes, nada podría ser mas fantástico y peculiar que aquella chica de la buhardilla, cada vez que me despertaba , sin abrir los ojos, ya escuchaba música indie, de esa que no gusta a todo el mundo, pero que otros amamos eternamente. Love of LesbianRussianMiss CafeinaSupersubmarina, el gran Ferreiro.

Gritaba, callaba, enloquecíadormía, gemía, a veces sentí que sentía, era solitaria, poco reaccionaria, de tristeza y humildad contagiosa, débil y enfermiza, con rostro pálido pero ojos extenuantes y brillantes. 

Buscabas y solo encontrabas eso, eso que todas las personas deberíamos tener, mas fondo que presencia.

No me estaba enamorando, solo me estaba enterando de lo que era una mujer diferente, una mujer que parecía no existir a los ojos de los típicos, a los ojos de los superficiales, a los ojos del resto del mundo.

Yo no se muy bien porqué, pero consiguió cautivarme, vencer a mis instintos y hacerme ver todo lo que seria capaz de hacer, solo por el hecho de verla sonreír.

Todo quedó ahí, en el recuerdo, en el presente pasado, y en el pasado presentado en cada instante, en cada flor, en cada olor...

Una mañana desperté, y me sentí mas grande, con mas fuerzas para lanzarme a conocerla., pero era tarde, ella no estaba, nada permaneció.

Ese día había dejado de meterme, había dejado la droga que todo lo curaba, al menos hasta el momento.

Mi vida, sin darme cuenta, se había convertido en una tristeza infinita.

"Buscamos lo mejor en lo peor, y lo peor lo encontramos fácil..." Yo te encontré a ti...

lunes, 8 de octubre de 2012

Saber que es un imposible.


Octubre, este mes que da inicio a la transición entre el fin de un verano exprés en el que todo comenzó sin casi darte cuenta, y la vuelta a la dura y fría constancia de días sin fin.
Ahora pocas cosas tienen sentido, solo intentas desalojar tu cuerpo del ocio, del no hacer nada, y solo crees que debes llenarlo del día a día, de lo que realmente debe ocupar tu día y tu noche, de lo que aquí en adelante hagan que veas luces de colores brillar por las calles de aquí a un puñado de meses.

Hoy tengo demasiados momentos en la retina, demasiadas cosas aun por analizar, demasiado tiempo que concentrar en un papel, pero lo simple lo sigo haciendo aun más simple y lo difícil lo reduzco al máximo, he aquí mi error, he aquí el error que me hace no ser tan claro como en tantas ocasiones quisiera.

Quiero expresar con la mirada lo que realmente siento, lo que realmente deseo que suceda, o un su defecto, que al menos alguien se de cuenta de que algo pasa, que hay algo que dentro de mis engranajes vitales no va bien.

A días y solo eso, a días, vuelves a recaer en los mismos hombros donde apoyarte, en las mismas zonas de emergencia, en los de siempre. 

No quieres, no puedes, no te sale decir lo que realmente pasa, ese principio es asesino, pero no queda otra, la confianza en esa salida de emergencia esta forjada de forma natural, y ya ni amistad ni gaitas, ya es impulso irracional y natural el que te lleva a desinflarte, para al final recibir esa hondonada de aire puro que hace resurgir de las cenizas hasta lo más intrínseco que tienes dentro.

Decidir, pensar, escribir, vomitar, malvivir, descansar y evitar el delirio, todo ello con la noche de aliada y con tus labios esperándome, allá donde quiera que estén.

La mezcla está ahí, es obvio. Crees ser una estatua erguida y rígida, que la otra parte es blanda y dúctil, los remedios son el punto de inflexión, no valen extremos como refugio. Actúo.

¿Los dos contentos? ¿Los dos amigos?, la función terminó, dijo ‘hasta la vista' cuando se fundió la luz, cuando ya nada había que hacer, cuando querías aire y te di la atmósfera entera. Piénsalo, somos dos extraños en cuerpos de hermanos, condenados a alejarnos con el paso de las horas, de los minutos, de los kilómetros.

Ojala estuviera todo bajo control como muchos lo tienen, como muchos creen tener, pero no, yo voy a mi ritmo, ese ritmo arrítmico que se hunde y flota en los momentos más inesperados. 

Los días te condenan a ese sobrevivir de esa forma que yo odio, de esa forma de la que rápido te acostumbras a vivir 'bien'.

Muchas veces lo olvidamos, al menos yo, olvidamos que en vez de mirar el camino, lo que fue, lo que es y lo que será, tenemos que mirar nuestros pies, nuestro yo, mirarnos en ese espejo trasparente para conocernos y no dejar que las hostias nos caigan ‘mañana’ desde todos los puntos cardinales, para luego encima no saber por donde cogerte ni a ti mismo.

No veo opciones, salidas, solo quiero aligerar mi equipaje, llevar lo que me nutre, lo que consigue autopropulsarme día a día, llevarte a ti, a ti, a ti y a ti, no llevar forraje que solo ocupa y no se preocupa.

Menos mal que como dice un buen ‘apoyo’, salir a flote siempre se nos dio bien, y los palos cuantos más te dan, al final menos se sienten.


Para sonreír son malos tiempos, está claro.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Una y otra vez.


Hora de pensar, de limar asperezas, día de días sin más. 

Días plagados de recuerdos, de momentos estancados, de mentes incapaces de generar un presente que te haga tomar ese rumbo que tanto ansías.

Pensar en ti, en tus dichosas prioridades, en todo lo que debe ser lo mejor, en todo lo que cada persona te aporta, en todo . . . pero es imposible, irrumpe tu mente sin permiso, te atrapa en sueños, se adelanta y actúas sin sentir. 

Almohadas que comprenden, sabanas que te escudan, lugares que te miman de la forma más inteligente, enmudeciéndose. Nadie sabe lo que tienes ‘dentro’, lo que encofras en ese pecho palpitante y rebosante de sudor, nadie lo toca, nadie lo sufre, nadie, excepto tú. 

Te despiertas, o eso dices, en realidad solo pones los pies en polvorosa, limpias tus ojos, los frotas y de nuevo los abres. 

Es esa situación de siempre, de soledad, de la pobreza de las mañanas llenas de minutos vánales, esa mañana llena de gente que te lleva a mundos paralelos en los que te extrañas, en los que algo te falta, mundos en los que la superficialidad es la mayor de las virtudes y el corazón el mayor de los pecados.

Notas fuerza, ¿dónde está?, necesitas seguir con tu vida, debes disfrutar dicen, quieres ser como los demás (te obligas) y aun así,  te es imposible, te atrapa,  te quita el resto de minutos, ronda tu cabeza, regurgita hasta la bilis más profunda de tu ser. 

Es la droga que te sacia y que tan rápido aniquila cuando no está.

Pensar en esa última vez, esa en la que la viste, esa última vez en la que perdiste el imprescindible tacto de sus dedos. Recuerdas su manía de no mirar, pero sí de calentar, revives sus encogidos dedos en tu rostro, todo se vuelve a parar, todo deja de importar, cada madrugada sigue siendo un estruendo en mi sofá.

Caos recubierto de sonrisas, lleno de inseguridades, de meras aventuras, de puntos de atracción, de trenes que chocan en la estación, sigue siendo la horma del zapato que no está, la cizalla que rasga tu pecho,la ciudadana perdida en mi sin vivir.

¿Aceptas el reto de ayudarme a olvidarla?

Atentamente tú consciente, subconsciente e inconsciente.

martes, 25 de septiembre de 2012

¿Morder para aguantar? 25-S

La hora del miedo parece llegar y aquí no vale pensar. 

Hoy no se asume lo que viene, para bien o para mal, mordemos y  aguantamos, sudamos y no luchamos,  y aún así, no escarmentamos.

Defendemos nuestros derechos, esos que nos pertenecen, buscamos remedios, aquellos ansiados y tan poco remunerados, desgastamos el coraje y y aun así, no rompemos el traje.

Camuflamos el miedo e intentamos caminar de frente y no lo logramos. 

Por la euforia y la convicción intentamos ser uno, ser lo que todos somos, lo que todos vivimos, y al final desterrar a todos los que servimos.

¿DESISTIMOS?

Tendremos que entender para seguir, tendremos que olvidarnos de batallas, sino hasta dios estalla. 

Caminamos hacia la luz, hacia el sol, esta vez no iremos de farol.

No habrá derrota social, somos demasiados. 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Prosa básica.

Han pasado muchos meses y aquí sigo, sin poder mirar atrás, intentando no ver como el tiempo pasa, intentando no analizar la realidad que me hace introducirme en lo que veo de los demás y no me gusta, viviendo a base de intentar.

Estamos en tiempos difíciles, donde cuesta decir la verdad, donde cuesta aún más ser sincero, en tiempos donde la persona más infeliz, la más triste y la que tiene que huir y callar, es la que mas sonríe, la que más fuerza da con su carácter, con sus detalles, la que siempre está ahí.

Todo este tiempo, ha sido raro, raro como un árbol que pasa las noches a la intemperie sin mover ni una de sus hojas, sin inmutar, raro como una veleta que no encuentra destino, como aquella botella sin vino. Raro.

Mis acordes siguen en pie, al ritmo, a mi  ritmo. Puede que me sienta mejor, puede que siga sin muchas ganas, puede que siga como soy, a días.

Pero sabes que importas a demasiada gente y lo valoras temporalmente, piedras que se cruzan, que no las recoges, simplemente te paras, simplemente las miras y luego la patada, la que te hace perderles de vista. No tienes paciencia, solo miras adelante, el presente pasa, solo eso. No te paras.

Tiempo para pensar, prejuicios por aniquilar, nada por dónde empezar. Encuentras remedios donde nunca creerías encontrar, en personas, lugares, en ti mismo. Te sientes solo, y a la vez repleto. No tienes guitarra, y aún así, aporreas al aire con intención de que suene como el que más. Necesitas llegar al éxtasis de esa luz que todo lo cura, esa que antes conseguía hacer renacer a cualquiera.


Meses dependientes llenos de recuerdos, de suspiros y de lamentos. En estos momentos cuando no sabes nada, ni del inicio ni del punto y aparte, es cuando no te importa el final feliz, es cuando valoras la historia, es cuando estés triste o no, tú, te aferras.

Vergüenza y pena van de la mano, no desespero, quiero estar y no quieres, no queremos. 

¿No podemos?

Nuestras manos se llaman, nuestros ojos se buscan, nuestros pies se encuentran, cada uno en una dirección, cada cual a su bola, a su rollo, a sus amigos, pero no, seguimos en la mente del otro, no podemos darnos la vuelta y fundirlo todo de repente, sin temores, sin complicaciones. 


Todo lo retorcemos, en contra del tiempo, en nuestra contra. Seguimos igual.

lunes, 28 de mayo de 2012

Ostia a ostia, beso a beso...


Me gusta la gente que se atreve a sacar los pies del tiesto y que no se limita a hacer lo que se espera de ella, yo mientras tanto me consigo escabullir de los ratos incómodos, intento olvidar lo olvidado, me presento siempre ante tus ojos con una sonrisa entre los labios. Correspondes muchas veces de la misma forma, pero no sabemos el por qué ni él para qué de todo esto. Yo necesito saber que me echas o no de menos, que te apetece o no abrazarme cuando me ves, si también te apetece o no el besarme en muchas de las ocasiones que tenemos, necesito saber que si me separo de ti, tu sentirías de esas cosas que no gustan, de eso que te hace estar inquieta y revolotear cuerpo y mente en busca de la solución. 

Y es eso, yo se que la solución eres tú, mi solución eres tú, que de algo normal, hacemos siempre juntos algo mejor, que no "estoy contigo", pero es como si lo estuviera, porque me siento en el mismo cielo cuando agarras mi mano o simplemente la rozas por la inercia de dos estúpidos sonriendo y corriendo entre pasos de cebra y las aceras.

La verdad es que tengo la sensación de que en realidad si que podríamos ser felices juntos, pero el que también tiene miedos soy yo, miedo a que no reaccionemos a tiempo, a que pase el tren y cuando lo queramos  coger, esté ya en la siguiente estación, que lo pasado, pasado está, que mis recuerdos ya  no vienen a verme cuando estoy contigo, que solo consigo taparlos con nuestros largos paseos, con nuestras inmensas bobadas, con nuestras miradas, con nuestra rayadas cuando no nos vemos y estamos a 2 min. de distancia... cuando nuestros ojos chocan cuando nos encontramos por "casualidad . . ." aquí o allá . . .

La necesidad de querernos no depende de los dos, ni de uno por separado ni por mitades, depende de lo que queramos ser dentro de un segundo o de una vida entera nosotros mismos. Nada se hace mal, solo uno se mantiene al margen cauteloso de lo que pueda ocurrir, pero al final si no se arriesga no se gana, y si no queremos ganar jamás intentaremos ser felices, y lo que es peor, si no lo intentamos nunca lo seremos. Y si fracasamos, nos hará más fuertes, y no porque nos den una ostia en la cara tenemos que caernos, podemos tambalearnos, pero hay que poner siempre la otra mejilla, aunque esas fuerzas son las que más cuesta sacar. 

Ostia a ostia, beso a beso... 
Y yo te prometo que las sacaré, tú las sacaras, los dos con nuestro "todo" estoy seguro de que lo conseguiremos. Conseguiremos el ser dos idiotas que no hagan más que ser como siempre fueron, pero de la mano siempre juntos.

Se que es lo mismo de siempre, pero de verdad, seré tonto y por mucho que me prometa que no volveré a hacerlo, no puedo, no puedo, es superior a mí, es una fuerza tal, que cada vez que te veo y te siento mía, todo se me olvida y todo lo anterior se volatiliza y quiero estar más y más contigo.
Todo me sabe a poco, todo pasa demasiado deprisa, todos los besos se quedarían cortos para despedirte. 

Siguen siendo los mismos detalles que haces meses había pero, ¿sabes la diferencia?

Ahora cada vez que nos abrazamos, nos agarramos, nos encontramos, nos miramos, nos sonreímos, nos entusiasmamos, sabemos que dentro de cada uno hay mucho más que una persona, que un ser típico y normal, hay mucho más que un amigo, hay mucho más que un lunes, un miércoles o un sábado, hay mucho más que una canción, que un recuerdo, que un sueño, que una foto, que una sonrisa cerca o lejos, hay más que un rollo de un día o de dos, hay más que una noche de sorpresas… ahora HAY CONFIANZA Y SEGURIDAD. Y eso ya no nos lo quitará nadie JAMÁS.

Por suerte o por desgracia en el mundo siempre hay personas maravillosas dispuestas a compartir un gran pedazo de su vida con una persona tan linda como tú. SI EN UNA OCASIÓN NO ES UNA, SERÁ OTRA Y SINO LA SIGUIENTE. Hay que ser productivos en todos los aspectos y saber que siempre habrá oportunidades de ser feliz.

Somos demasiado jóvenes como para andarnos limitando tanto en el querer, en el amar, soñar y ser felices. Démosle a la vida motivos para sonreírla cada DIA por favor.

¡Nosotros lo podemos conseguir, todos lo conseguiremos!

jueves, 24 de mayo de 2012

CLAVE DE SHOCK.

¿Donde quedó aquello de que los pequeños placeres te hacían feliz?

Evitar riesgos, cerrar los ojos, encontrar el camino. Demasiadas convicciones y pocas acciones.
Esa primera 'intervención' como clave, esa primera sonrisa contra su mirada, al final, tus labios contra los suyos terminan volviéndose mortales.

¿Quien dijo continuar?

Lavado de emociones, contenerte y ser paciente.
Precipítate de noche, y no de día, nunca estas en buena compañía.
Crees que nadie te comprende, que nadie se pone en tu lugar, que jamás seras como los demás, no buscas reconocimiento, tan solo es acercamiento.
En el fondo sientes como los demás te atrapan, como te llevan a su razón, como condenas a tu condición.

¿Soluciones para tus convicciones?

Proceder, primer paso para enloquecer. Comprimes tus sonrisas, paralizas tus pupilas, presionas tus manos, no hay más, solo quedas tú.
Única dirección hacia tu vida, principio formado, piérdete y olvida el pasado.



Demasiadas veces intentando, otras tantas suspirando. ¡CAPACIDAD DE DECISIÓN!

Una vez más toca caminar, no finjas, jamás lo conseguirás . . .  inténtalo ¡Se valiente!

martes, 22 de mayo de 2012

NI ANTÍDOTO NI SOLUCIÓN.

Aquella caricia que me hizo despertar, aquella con la que logré quitarte de mi cabeza,  aquella que me hizo buscar cualquier momento en el que esconderme . . .

Otra vez había vuelto a perder, esta vez sin entender.

Demasiado poco tiempo y demasiados momentos, escasos malos pensamientos. Ese veneno me terminó por gustar, por convencer, por hacerme enloquecer.

No eras mi elección, fuiste mi atracción, conseguí ser feliz, logré tocar las nubes, aquellas que rozaron el suelo y se fundieron en el subsuelo.

Y juré no volver, prometí no retroceder . . .

Es ahora cuando me impulso, cuando me enredo aquí y allá, cuando nada consigue curarme, cuando nado de desquicio en desquicio, esta vez sin precipicio.

Dejo atrás ese pasado enturbiado, eso que fue creado por dos errores, por dos personas dejadas guiar por su caja de ritmos.

Tengo los mejores ingredientes para llegar. Estoy convencido, pero no me decido.

viernes, 20 de abril de 2012

¿Cuesta? Ahí va mi apuesta. (@Ines_Th & @Alberto16N)

I.

No querías sorprender a nadie, esta vez sin dilaciones, sin tonterías ni sutilezas…

Bienestar y felicidad, resonaban en tú cabeza, se te ocurrían mil maneras de machacar ambas palabras, pero esta vez no, esta vez había que echar el resto, tenias que elevarte, tenías al menos que intentar despegar los pies del suelo.

Llego el momento de mirar al horizonte y perderte en él, de mirar el presente a la cara, de fijar tus lágrimas en sus ojos y de desafiar a la vida, tirándola por el precipicio.

Ese precipicio que habías creado con el tiempo, que en un abrir y cerrar de ojos se había rellenado. Lleno de incredulidad, de confianza y de ganas de seguir adelante.

No podías decir que no, no podías volver a caer en el error, los limites habían sido erradicados, desterrados, eliminados de tu rutina, tus pies ya estaban acostumbrados a demasiadas piedras, a cuantiosos tropezones, era el momento de actuar.

¡Para! No sigas . . .  Gritaste.

No puedo más, ¡Detente! Son mis ganas de vivir . . . 

Ahora lo tenias, habías conseguido una mano de ases, esa que ahora se refleja en tu mirada, y donde frente a ti, esta tu rival, ese que esconde la dichosa escalera de color.

El Croupier seguía repartiendo, seguía dando esas cartas que harían que el ‘Black Jack’ fuese al fin, tuyo.

No era la primera vez, ni iba ser la última, pero tan solo era una más, una más de todas esas veces en las que tan solo intentaste ser feliz.

Esa sensación de libertad que nos crea el aire salido de su boca. Esa otra escalofriante manera de vivir, dando tumbos, pero quieto.

Rasgaste las cuerdas, quebraste la voz, afinaste tu vida y comenzaste a caminar.

Pupilas diminutas, dedos adormilados, ahora miras a través de esa ventana, meses después, y ves algo raro, algo bello, algo grande y lleno de vida, ves ese paisaje que añorabas, observas como se mueve, como se tambalea por el ruido, entiendes porqué te trasmite lo que siempre sentiste, esa paz, esa calma, logras ver más allá, llegas a la cumbre, ves ese brillo, ese azul que te conmueve, ves tu sonrisa, te ves a ti.

Tu reflejo y tu intenso interior rebotan en el cristal, te hacen fuerte, te recomponen y te hacen levantar de la silla.

Gritas, elevas los brazos y abres la ventana; el frío te hiela, pero tú más caliente que nunca, saltas y te elevas, notas como el pelo tapa tus ojos, como cubre tu rostro, tus gestos, tu mirada . . . terminas intuyendo como al fin tienes todos los ingredientes para esta vez sí, echar a volar.

¡Te sentías gigante!

En ese momento algo inunda tu guarida, el silencio se hace con todo . . . 

¡Reaccionas!

Al poco de asimilar aquel éxtasis repentino, aterrizas, inspiras y la coges . . . 

Tus dedos se deslizan como nunca, tu mirada esta fija en la pared, ellos se mueven solos, las cuerdas vibran, la voz engorda tu garganta cuando de repente, comienza a sonar . . . 

Esa, quizás la perfecta melodía desafinada de unos labios rozando otros, de ese caramelo deshaciéndose sobre la piel, de esos abrazos que quedaron atrás, en el tiempo, que crees que ya no tendrás.

Esas miradas que decían todo sin querer decir nada, esas veces que deseabas y no podías . . .

Continuará . . . 

viernes, 13 de abril de 2012

Te toca.

Intentas caminar, intentas olvidar, vuelves a recordar, querer, no querer,  pero vuelta a caer; esa luz sigue brillando, tenue, pero brilla,  y la puta de ella, alumbra cuando menos te lo esperas.

Te desvela, te condena a volver a pensar en su perfección, en su no se qué… te haces la persona que no eres, persona fuerte, madura, entera, responsable, fría… intentas obviar detalles de entonces, pero vuelve, vuelve a recordarte que hoy no eres feliz.

Piensan que piensas, dicen que eres, olvidan que tal vez, quieres olvidar. . . 

Tener ganas de sufrir, de sufrir para pasar página, para comenzar la historia de nuevo, para volver a ser la misma persona, la que siempre fuiste y quisiste ser.

Las páginas están pegadas, los dedos te resbalan como si el papel estuviera más que mojado por esas malditas lagrimas, no consigues ver la que está en blanco, la que está dispuesta a esperarte, esa página que espera paciente para por fin, comenzar.

No puedes ni tan siquiera decir más, enmudeces; sabes que seguirás y caminarás solo hasta que no consigas sentirte feliz. Puedes ser, pero no parecer.


Crecerás como persona, abrirás los ojos, serás un ser sensato y consciente, terminaras reconociendo que junto a esa persona no eras tú, de que esa persona que ‘eras’, era la que querías ver con ella, ¡nada había sido justo!

Por eso, es tiempo de sacar la cabeza del hoyo, de dejar de dudar, de dejar de agachar la jodida cabeza y conseguir aferrarte a lo que te saca la sonrisa, de aferrarte a él, a ella, a ellos. . . a quien sea.

Está dicho, esta vez te toca a ti, te toca ser feliz.

jueves, 12 de abril de 2012

Caminos unidos, no cruzados.


Esas mañanas en las que piensas que todo será diferente, en las que dices ‘hasta aquí’, en las que te ves con ganas (esas que tanto escaseaban) de mandar todo a la mierda, de comenzar a buscarte, de ¿por qué no?,  encontrarte. Había anochecido y amanecido tantos días, y seguías igual, seguías en el pasado, ese que siempre terminaba apuñalandote.

Solo bastaba un paso más, solo uno para verlo todo del revés. 


Esperar, mirar, que estés lejos, que te hayas ido y que de aquel tren que tal vez debiste coger, solo quede un esbozo de su humo, una pincelada de su sonrisa, esa que ahora se difumina en la distancia.



Lagrimas perdidas, invertidas en esa persona, invertidas en todo lo que iba a ser y no fue, en todo lo que tendría que haber sido y por ella, nunca será.

Esos te quieros implícitos, esas miradas, esos ‘sentimientos’ en cada uno de los besos que tantas veces te dio sin ganas.  


Era un quiero y no puedo, estaba claro, era un día tras otro, una condena a tus sentimientos.  Su indiferencia atemporal te hacia fuerte, dolía, pero valía,  te hacia zozobrar, ya no podías.

¿Desistir?
En esos momentos en los que crees no tener fronteras, no tener límites con los que chocar, es cuando todas las paredes se desmoronan, todos los pilares de esa genialidad que te cautivó, se van al traste, se esfuman solo viendo y sintiendo que algo no era como tu pensabas, algo no era como la película de tu cabeza, algo se había vuelto gris, se había vuelto, ¿por qué no? , real.


Su oportunidad pasó, los caminos pueden volverse a juntar, ya no, cruzar.

jueves, 1 de marzo de 2012

Melodía de época desbocada . . .

Aquella tarde, donde todo parecía monótono y melancólico, allí estaba él, intentando componer aquella melodía incesante y enfermiza que a todos cautivara, que a él llenara de una vez por todas.

Seria más de mediodía, cuando con las manos en el piano, los dedos comenzaron a resbalar sobre el teclado y sonó... sonó aquello que tanto buscaba, que tanto añoraba, una melodía que por mucho que pasara el tiempo, siempre salía sola, siempre regresaba para hacerle recordar la tristeza de aquel día atípico y gris, aquel día en las calles de la Inglaterra del diecinueve.



Horas más tarde, salio de casa con la partitura entre sus temblorosos y escuálidos brazos, caminó por esas angostas y aguadas calles, donde solo resonaban las campanas de aquella vieja y derruida iglesia. Sus amigos le esperaban con impaciencia, acercándose al quicio del portón del número dos, miraban incesantemente el final de la calle, uno de ellos con pipa en mano, fumando sin parar preguntó:

-¿Por qué se retrasa? 

Continuaron esperando impaciente la llegada de aquel joven y prometedor músico.

El encuentro se hizo esperar, todo quedo en un mero intercambio de abrazos y elogios, cuando los cinco ya estaban empapados en pintas y luchando por mantenerse en pie en aquella taberna húmeda y sombría.

Pasadas las horas y las jarras, todos bailoteaban como si de payasos se tratase por aquella oscura y fría noche de Londres, donde ni los esquivos gatos asomaban el bigote.

Terminaron el jolgorio en aquella iglesia, allí donde tantas vísperas de fiesta habían entonado cánticos gregorianos en el coro del seminario.

En un segundo algo se tambaleo en aquel templo maldito, y el joven músico fue el primero en investigar el origen de aquel estruendo estridente.

Resultó que eran los oficiales del museo que albergaba aquel templo en una de sus capillas, llena de estatuas y sepulcros de hacia siglos. Todo quedó en una mera y rápida habladuría cuando ambos grupos se fueron por su lado.

En esos instantes, los jóvenes curiosos retornaron al museo, para observar de cerca que hacían exactamente los oficiales allí. La mala suerte rodeaba a aquel grupo, ya que el joven músico, choco contra un candelabro situado en el margen derecho de la puerta de la capilla.

Los oficiales cargaron contra el y lo empujaron de forma grotesca y agresiva dentro de aquella luminosa capilla, donde desde fuera sus amigos se quedaban atónitos con lo sucedido.

El joven ni oyó siquiera las palabras de sus amigos, y, tambaleando y como pudo, llegó a la tumba y se aproximó a la estatua, pero al tenderle los brazos resonó un grito de horror en el templo. Arrojando sangre por ojos, boca y nariz, había caído desplomado y con la cara deshecha al pie del sepulcro. Los oficiales, mudos y espantados, ni se atrevían a dar un paso para prestarle socorro.

Ninguno de los allí presentes se explicaba lo sucedido, la penumbra se hizo patente y la partitura se había evaporado como agua de lluvia entre los dedos de aquel escuálido y pálido joven.

Todo volvió a suceder rápido, y de forma desconcertante, cuando en aquel momento la confusión era aún mas radical, los ojos quemaban, ardían por culpa de un insolente y despiadado sol, entonces el joven abrió los ojos y vio como la luz asomaba por aquella ventana de su pequeña y humilde buhardilla, tenia el rostro marcado por las teclas de aquel piano desafinado y la tinta de la pluma derramada por todo el suelo.

El despistado joven se había quedado dormido de la incesante labor compositiva, y aun con la mente despejada, días mas tarde, no comprendió el porque de aquel sueño . . .

Lo que fue aun más desconcertante fue el recordar aquella melodía enfermiza que años mas tarde consiguió culminar.

El siempre dijo que su vida fue un tormento, pero en esa ocasión solo fue un relámpago lo que le iluminó.

En honor a todos esos soñadores empedernidos como yo . . . 


martes, 14 de febrero de 2012

"Quizás sea la hora . . ."


"Hoy cupido está vendido en un mundo de vencidos . . ."

Sigo siendo experto en conjugar el verbo fracasar, en días como estos es cuando más aflora mi odio al sistema, mi rencor al mundo que nos rodea, mi pesar y mi  desgracia por encontrarme inmerso como el que más, en esta rutina que antes denominaba vida.

Consumir, gastar y volver a consumir, círculo vicioso y veloz que a todos atrapa y no hacemos más que luchar para nada, no tenemos ningún rumbo. Sobrevivimos en una jungla llamada sociedad, al grito de ¡sálvese quien pueda! Y todo a contracorriente.


Todos queremos o al menos soñamos con cambiar el mundo, empecemos por cambiar nosotros, por modificar hábitos, por comportarnos como personas y no como buitres sin co”razón”. E ahí la clave, desde la base, desde allí es de donde se empieza a tejer todo,  es allí donde se vislumbran las posibles metas, las posibles salidas a este caos autosugestionado. Allí es donde tenemos que comenzar la intervención social de nuestro mundo, de nuestro futuro inmediato.

Hoy San Valentín, hace dos meses navidad, dentro de poco carnaval, otra vez rebajas, día del padre, día de la madre, del hijo y del espíritu santo, y así seguimos, nos engañan como a míseros idiotas y todos en manada nos dirigimos a lo mismo, a las mismas cosas, a los mismos gustos, incluso “tenemos” las mismas necesidades . . . y todo con la escasez de recursos (que siempre ha existido claro),  y nada, seguimos igual, y por mucho que se diga, por mucho que se diga, por mucho que sepamos que tenemos que luchar, no nos engañemos, esto así no cambia, no cesa, no cesará, siempre habrá opresores y oprimidos, siempre habrá buenos y malos, siempre habrá mucho y siempre habrá poco.

Soy de los que cree en vosotros, en nosotros, en mi mismo cuando no sueño, cuando me autoconvezco de que podemos y puedo, de que debo y debemos dar una patada en el enorme trasero “adinerado” de todos los que no viven la realidad como es, de esos que no sufren y hacen sufrir, de esos que por su “suerte” o “trabajo” siguen viviendo en su burbuja, de esos a los que el olor a mierda jamás les llega, de esos que miran con desprecio a alguien por no ser “normal” según su jodido y asqueroso criterio.

Nuestra actual sociedad necesita de nosotros al igual que los opresores, pero nosotros a ellos no les necesitamos, ellos dependen directamente de nosotros, de nuestro trabajo, de nuestro consumo, de nuestra poca habilidad para esquivar sus engaños. Es nuestra única ventaja, es nuestra única arma para destrozarles, debemos concienciarnos y al menos pensar en un mundo mejor, ¿por qué no? ¿Utópico? Si, y ¿Qué? Si cosas más difíciles se han visto, yo ahora, visto lo visto no me quedo sin aliento, yo lucho.

Esa máquina que todos tenemos debemos desempolvarla  y hacerla funcionar, esa máquina social, potente y duradera hay que conseguir hacerla andar,  enseñarla a no volver a tropezar. 

¿No estáis cansados de cuentos? ¿De noticias? ¿De palabras? Es la hora de decir no a días como hoy, es hora de darnos cuenta que lo que por inercia se hizo otros años no tiene porque repetirse este. Hoy ¿por qué no?, puede ser el único día que tenemos de “derecho a no ser felices”, los 364 restantes tienen que ser nuestros 364 san valentines, nuestras 364 oportunidades de luchar por la felicidad que otros coartan.

Quizás no sirva de mucho,

Quizás (solo) sean palabras,

Quizás solo produzcan risa,

Quizás solo malgaste tinta,

Quizás gente me comprenda,

Quizás gente se contenga,

Quizás muchos ni leeréis,

Quizás menos confiareis.


Pero la cuestión es; ¿Quizás no sea este nuestro mundo?

No lo sé, acabo de entrar en mi cama y sigo ciego, sigo sin ver, como cuando nací, como cuando comprendí que jamás me sentiría como los demás. Que si hoy no suena, mañana lo hará.

No veo el mundo, pero tal como escribo, siento.

Es hora de dormir, o al menos volver a soñar, todo por vosotros, por mí, por el sonido a libertad y aun más, por el  sonido a felicidad.

¿Habría apagado la luz?

Quizás . . .


Entradas...